jueves, 2 de febrero de 2012

Hay días impares devorados por el calendario


en los que descubres


tantas cosas nuevas por todas las esquinas


-o que al menos flotaban entre nosotros


desmayados y rebeldes-


que tapas los ojos del resto de la gente


con todas tus manos manchadas a conciencia


y aguantas el grito que es duda


hasta el momento en que pierdes tu condición


y nada se mueve


ni se oye


ni respira.



3 comentarios:

  1. Hay días impares en que prefieres darte por muerta, a que te maten lentamente. Cuestión de egoísmo, supongo. Duele menos.

    Un abrazo.

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  2. Aun no se si eres mujer u hombre
    te sigo leyendo
    beso

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